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jueves, 24 de noviembre de 2011

Viajero


Viajero, ¿quién eres tú? Veo que recorres tu camino sin desdén, sin amor, con ojos indescifrables; húmedo y triste cual una sonda que, insaciada, vuelve a retornar a la luz desde toda profundidad - ¿qué buscaba allá abajo? -, con su pecho que no suspira, con un labio que oculta su náusea, con una mano que ya sólo con lentitud aferra las cosas: ¿Quién eres tú? ¿Qué has hecho? Descansa aquí: este lugar es hospitalario para todo el mundo - ¡recupérate! Y seas quién sea: ¿Qué es lo que ahora te agrada? ¿Qué es lo que te sirve para reconfortarte? Basta con que lo nombres: ¡lo que yo tengo te lo ofrezco! - “¿Para reconfortarme? ¿Para reconfortarme? Oh tú, curioso, ¡qué es lo que dices! Pero dame, te lo ruego-”. ¿Qué? ¿Qué? ¡Dilo! - “¡Una máscara más!

¡Una segunda máscara!”....

Promesa...


Hoy prometí que no voy a pensar mas en ti,
por que si pienso en ti me emociono,
y me sucumbe la nostalgia.

Prometí que no voy a dedicarte un solo espacio en mis ideas,
no me importa que el cielo se vea más alto,
que paso contigo despistado corazón,
volviste a perder la brújula,
y te extraviaste otra vez en sus ojos.

Prometí que voy a olvidarte,
aunque sé que es imposible,
prometí que no me refugiaría más en esperanzas,
prometí que dejaría morir una parte de mi cada día.

No se porque lo hago,
será que al fin me di cuenta que la ternura en tus manos,
nunca me tocara,
o será que el grito en tus labios nunca lo escuchare,
porque a pesar de adorar el suelo en que pisas,
no me amas tanto como yo.

Hoy hice una promesa,
y esa es olvidarte,
aunque la vida me vaya en el intento.

Perdoname...


Por mi temor para sufrir, por mi afán por abarcar y por mis tropiezos para crecer.


Perdóname cuando me tarde para reponerme del dolor y lo deje ahí aposentado, desperdiciando las oportunidades que me das para dejarlo correr.



Perdóname cuando me das la mano y yo te digo: “¡No puedo!” Cuando me das la luz y yo te digo: “¡No veo!” Cuando me llamas y yo te digo: ¡”No oigo”!


Perdóname, porque seguro me he quedado con muchas sonrisas dentro, con muchas flores en las manos ¡y ni siquiera me he dado cuenta!


Por no saber que lo que muere en mi corazón todos los días son espacios que debo preparar para recibir las alegrías del nuevo amanecer.


Perdóname por no saber aceptar el frío y las nevadas del invierno, lo mismo que acepté antes la fragancia y las rosas de tanta primaveras.


Perdóname los desperdicios de la vida. Es muy dura y muy compleja: unas veces he sido yo quien he querido bebérmela de un sorbo y otras es ella la que me ha ido absorbiendo a mí.


Perdóname esas pequeñas indiferencias que duelen más que un pecado, esa pesadez de algunos días que lastima más que una ofuscación y esos olvidos imperceptibles que duelen más que una caída.


Perdóname cuando me faltan los detalles, me aparecen las arideces y se me cansa el alma de luchar y de sufrir … ¡cuando me siento tan poca cosa!


Perdona mi ineficacia, mi falta de fe y mis impedimentos humanos. Por no darme cuenta de que no hay muerte: lo que hay es principio, tierra y cielo.


Une tu misericordia y mi humildad, para ver nacer el perdón …

¡Y quédate conmigo!

Quédate conmigo, con valiente arraigo.

Mira que me entibio, me turbo, decaigo.

Fúndete a mi alma, invade mi ser.

Que la sombra humana nos impide ver.

Porque si te quedas, si te vas mostrando,

estas arideces se me irán quitando.

Que si Tú te quedas junto a mi dolor,

en la propia hondura sentiré tu amor.

Quédate conmigo, razón de mis razones.

Conoces ese frío que dan las decepciones.

Quédate en la rutina, en la pena, en el desvío,

¡te necesito tanto, Jesús mío!

Quédate conmigo, mira que anochece,

La tarde declina, todo se oscurece.

Dulces resplandores tendrá la partida,

¡si quedas conmigo por toda la vida.

Pido la Paz


Pido la paz para esta guerra,
quisiera ya poner mis armas,
parar con esta hostilidad
que no conduce a nada
te propongo una tregua...


Hago un llamado a tu conciencia
la mía ya me esta matando,
quien te esta hablando se rindió
perdió todas sus fuerzas
y hoy viene a suplicarte
y a pedir perdón...

Perdóname
No me hagas llorar, no se cómo hablar.
... perdóname, perdóname...
Que tengo que hacer, si quieres me rindo a tus pies


Quiero que sepas que he cambiado
que estar sin ti ha sido amargo
por que me tuve que tender,
de andar en malos pasos
y hoy que vuelvo a encontrarte
quisiera volver...

Perdóname...

Pido la paz para esta guerra, amor perdóname.
Por que estaba equivocada,
y ahora regreso vencida
arrepentida y enamorada...


Pido la paz para esta guerra, amor perdóname.
Sin rencores, ni culpables ni inocentes,
comencemos otra vez...


Pido la paz para esta guerra, amor perdóname.
Por que tuve que perder,
y tuve que sufrir y tuve que sentir,
lo que es vivir en guerra solo con el corazón...


Perdóname que no puedo vivir si no estas aquí,
me hace falta tu presencia,
para mi tu eres la esencia que da sabor a mi existir,
un poco más y a lo mejor nos comprendemos luego,
vuelve a mi yo te lo ruego...
y perdóname, perdóname, si acaso te ofendí perdón,
si acaso te fallé
perdón.....

La Tinta me Acompaña


A diestro y siniestro se desliza el tiempo

hazañas memorables señalan rumbo al vuelo.

Mi corazón se golpea contra marea, por casbizbajo engaño

pequeños hilos multicolores sujetan mi alma.

¡Vida, sueños... es lo que tengo!

Las uñas se comen las yemas de mis dedos, insistente preocupación.

Compromiso con amigas, vienen como olas, rompen la monotonía. ,
......

se empeñan en acompañarme, luego... se van

Me siento aún, sola, haciendo un libreto del esperar,

satisfaciendo el deseo, a pie juntillas lo que busco.

Silenciosamente... mis labios se secan

por el triste abandono de aquellos besos

que perlaban con gusto de pasión ...

Ojos llorosos ocultos en un hueco, fatiga desilusión

no me dejan ver...

Solo el crespúlo y la gloria de estos puños

mojan la tinta, humedeciéndose en sentimientos

me abismo a ellos, me sostienen

mis manos no se cansan de ir y venir por el papel

creen en mis palabras, en mí también...

Escribir... un sueño escrito, lo escribo

de eso se trata...

Mi alma oye mis plegarias, escucha lo que digo

mis sueños me hablan hoy muy cerca al oído ,

no te desanimes amiga “somos tu tinta",

Tu amiga te acompaña donde quieras que vayas.

Lucha....



Podría ser tu compañera del alma, tu ángel guardián, y susurrarte al
oído lo que es mejor en cada momento, mientras tú prefieres escuchar al
demonio, habitante del castillo donde te has encerrado y que tú mismo
te has construido.

Podría ser tu hermana, admirarte o creerme digna de tu admiración,
salvaguardar tus penas con la intención de no cometer tus mismos
errores, tus mismos deseos incompletos, y llenar tu cabeza con palabras
de ánimo que caerán en el mismo saco roto que tus esperanzas.

Podría ser tu madre y decirte esto en un vano afán de salvar mi orgullo
maternal, para no sentirme culpable por haberte educado de la mejor
forma que supe, pero al parecer con una sensibilidad extrema que
convierte en insuperable para ti este mundo de locos.

Podría ser tu hija y estar contándote esto para que te sientas mejor,
para que veas que me importas, y que, pese a todas las discusiones que
las circunstancias nos han hecho tener, nada pueda cambiar el simple y
profundo hecho de que te quiero.

Podría ser tu amante leal, y absorber con deleite tus miedos hasta
convertirlos en los míos, sufrir cuando tu sufres porque no sé amarte
de otra manera y darte inútiles consejos que tú desoirás porque la
confianza entre nosotros convierte mi supuesta sabiduría en otro de
tantos monótonos discursos.

Sin embargo, aunque desee confiarte el secreto de tu destino, aunque te
admire por cada uno de tus actos, de tus palabras, aunque tu vida
limita con mi orgullo, tus errores los sienta como míos, y aunque te
quiera desde el miedo que confundo con el tuyo... tan solo soy tu
amiga... y como tal te lo digo: ¡¡¡¡ Lucha !!!

Hojas Secas


Cuando las hojas secas caen de los árboles en el otoño el árbol queda desnudo por varios días... si alguien lo viera en esos momentos y no supiera que después, en la primavera va a reverdecer con nuevas hojas y nuevos bríos, flores y frutos, pensaría que está muerto... pero no es así.
En la vida nosotros todos tenemos esos períodos en que las hojas se caen y nos quedamos desnudos... algunos por haber perdido un amor o un ser querido, bien sea por la separación definitiva de la muerte, o la separación terrenal de los divorcios o alejamientos...

Ese período desnudo puede ser causado por una etapa de mucha necesidad económica... o tal vez de una enfermedad, un accidente... o de pérdida de valores, status, una prisión u hospitalización... Sin embargo, siempre hay que tomar el ejemplo en la naturaleza y vivir armoniosamente con ella, y de la misma manera que un árbol desnudo después va a reverdecer asimismo tenemos que pensar que en esos períodos de desnudez ya bien sea espiritual, económica, sentimental o de cualquier otro tipo después vendrán nuevamente las hojas, las flores y los frutos... y el árbol habrá aprendido su lección y ya no estará triste cuando pierda las hojas.

Nunca pierdas la fe... recuerda siempre que cuando una puerta se cierra hay muchas otras que se están abriendo y que el secreto consiste en apartar la vista triste de esa puerta cerrada y llevarla a las otras... en esos momentos es cuando se empieza a ver la luz al final del túnel y el árbol comienza a reverdecer nuevamente...

Chat Amor


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